Una jornada de preguntas incómodas y cine vivo con Radu Jude
Los residentes de la Residencia de Guiones de la Academia del Cine Catalán han tenido la oportunidad de participar en un encuentro a puerta cerrada con el cineasta rumano Radu Jude, una de las voces más singulares y provocadoras del cine europeo contemporáneo.
Conocido por una filmografía que desafía las convenciones narrativas y cuestiona los relatos dominantes de la historia y la sociedad, Jude compartió durante varias horas reflexiones sobre la escritura, la dirección y el papel político del cine.
La sesión, concebida como un espacio de trabajo y conversación franca, se alejó rápidamente del formato de clase magistral. Jude plantea más preguntas que respuestas e invitó a los residentes a replantearse algunas de las certezas que suelen acompañar el desarrollo de un proyecto audiovisual: la necesidad de una estructura cerrada, la búsqueda constante de la originalidad o la propia idea de autoría.
Con un discurso tan lúdico como riguroso, el director reivindicó la curiosidad como motor creativo y defendió un cine capaz de dialogar con la realidad sin simplificarla. A lo largo de la jornada surgieron cuestiones recurrentes en su obra: la memoria histórica, las contradicciones del presente, el humor como herramienta crítica y la necesidad de mantener una mirada abierta ante las formas y los lenguajes cinematográficos.
Los residentes pudieron compartir los retos a los que se enfrentan durante la escritura de sus proyectos y contrastarlos con una forma de hacer cine que entiende la duda no como una debilidad, sino como una metodología de trabajo. Lejos de recetas o fórmulas, Jude insistió en la importancia de preservar las preguntas que originan una historia y aceptar la incertidumbre como una parte esencial del proceso creativo. En este sentido, el cineasta compartió experiencias recientes de su propio trabajo, reafirmando la necesidad de que el cine siga siendo un espacio de pensamiento crítico y experimentación.
Más allá de los contenidos, los participantes destacan el valor de una conversación sin filtros ni formalismos, con un autor que entiende el cine como una práctica viva y en constante transformación. Una jornada llena de desvíos inesperados que dejó entre los residentes una idea compartida: escribir no es solo construir historias, sino también encontrar nuevas maneras de mirar el mundo.