Colonialismo. Herencia. Amor.
Alex Sardà y Francisco Kosterlitz, residentes de la 4.ª edición de la Residencia de Guiones, definen así su proyecto. Hablamos con ellas FORA DE GUIÓ.
Alex es director, guionista y fotógrafo. Junto a sus anteriores cortometrajes, Fuga (2021) y Gang (2020), los tres cortos funcionan como tríptico en la exploración de las masculinidades contemporáneas y sus conflictos. Su primer largometraje documental, Hafreiat (2022), fue estrenado en el Sheffield DocFest 2022 y premiado como mejor documental nacional en la SEMINCI 2022, con la mención especial del jurado en Miradasdoc 2023 y con el premio internacional del público en el Amman Film Fest 2023. Un proyecto que, como Els Salvatges, explora las relaciones familiares y coloniales.
Francisco, desarrolla su carrera como guionista entre España, Argentina, México y Estados Unidos. Coguionista de Suro (2022) de Mikel Gurrea, premiada en el festival de San Sebastián con el premio FIPRESCI a la mejor película de la sección oficial y al mejor guión de pel·lícula vasca, con dos nominaciones a los premios Goya y tres premios Gaudí más la nominación al mejor guión. También ha escrito El silencio del cazador (Martín Desalvo), que recibió dos Biznagas de plata en el festival de Málaga, ganó mejor guión original de la SGAA y fue nominada al Cóndor de plata en la misma categoría. Actualmente, está escribiendo el segundo largometraje de Clara Roquet y los siguientes largometrajes de Mikel Gurrea, Pedro Martín-Calero y Alex Sardà.
¿Cómo surge vuestro proyecto? ¿Qué o quién es el detonante?
Un interior salvatge surge de los trabajos anteriores de Alex, como una suma de los temas y personajes que aparecen en sus cortometrajes y en su largometraje documental. Proyectos donde las herencias familiares y masculinas se entremezclan con temas como el privilegio, el colonialismo o los cuidados, poniendo el foco en los personajes y sus relaciones con sus seres queridos.
Tres palabras que definan vuestro proyecto.
Colonialismo. Herencia. Amor.
Referentes que hagan crecer vuestro guion.
Las películas Chocolat y White Material de Claire Denis y el ensayo Exterminad a todos los salvajes de Sven Lindqvist no son técnicamente referentes, pero aportaron todo un marco teórico y de documentación.
¿Cuál es la metodología que utilizáis en vuestro proceso creativo?
El proceso de este guion se ha basado mucho en un diálogo constante, tanto entre nosotros como con los entrevistados durante el proceso de documentación. También fue muy clave el primer viaje que hicimos a Guinea acompañando a Laida Memba durante la Semana de la Arquitectura de Bata. Después, a la hora de escribir, el cúmulo de experiencias compartidas nos permite dividirnos el trabajo en bloques que luego juntamos y revisamos juntos.
Completa la frase: Para escribir guion es indispensable…
Tener tiempo para investigar, curiosidad para adentrarse en el mundo que se quiere retratar, libertad para probar distintos caminos narrativos y un salario acorde para poder hacerlo con calma.
¿Cuál es vuestro peor quebradero de cabeza durante el proceso de escritura?
Todos los procesos de escritura son diferentes, pero en el de Un interior salvatge una de las cosas que más nos preocupaba y en la que más trabajamos fue que un “tema grande” como el del colonialismo y los indianos no estuviera por encima del retrato íntimo de nuestros personajes y de sus recorridos emocionales. Que todas esas cuestiones se filtraran en las acciones, las decisiones y las dinámicas entre ellos.
¿Qué ingredientes son esenciales para la elaboración de un buen guion?
Buenos personajes; sin esto no hay nada. Luego, que estos personajes tengan vida, sangre y contradicciones. Que tengan un deseo fuerte conectado a una necesidad emocional de la que no pueden escapar, y que el recorrido que hacen en la historia esté íntimamente conectado con el tema central de la película.